Estimado amigo/a,
Al comenzar el año 2026, reflexiono sobre lo que hemos logrado juntos hasta ahora.
El 2025 fue un año marcado por la construcción de movimientos, la solidaridad y la esperanza. Si bien no fue un momento fácil, nuestro impacto colectivo es innegable.
Dieciocho (18) naciones participan actualmente en diálogos diplomáticos sobre las vías legales y financieras para una transición justa mediante un Tratado de Combustibles Fósiles.
Colombia y los Países Bajos serán coanfitriones de la Primera Conferencia Internacional para una Transición Justa hacia la eliminación de los combustibles fósiles. Este evento histórico tendrá lugar en abril en Santa Marta, Colombia, ciudad elegida por su ubicación en el corazón de la zona de extracción de carbón.
La Corte Internacional de Justicia, impulsada por Vanuatu y Tuvalu, emitió su primera Opinión Consultiva sobre el cambio climático. Situó al petróleo, el gas y el carbón en la raíz de la crisis climática. Establece un precedente de que la concesión de licencias, los subsidios y la extracción de combustibles fósiles podrían considerarse ilegales.
Tras décadas de ignorar los combustibles fósiles en las negociaciones climáticas, estos son avances positivos. También son un recordatorio de la dedicación al movimiento global y la organización comunitaria de primera línea que impulsaron estas acciones.
Ahora el trabajo continúa. Al entrar en 2026, la necesidad de abordar la naturaleza interconectada y destructiva de nuestros sistemas políticos, económicos y militares es cada vez más evidente. Abandonar los combustibles fósiles no se trata solo del cambio climático. Se trata de paz y seguridad, de la capacidad de buscar vidas y medios de vida saludables y significativos. De los derechos humanos. De los derechos de los indígenas. De los derechos de nuestros hijos y de las generaciones futuras a existir. A prosperar.
Si te sientes ansioso por el estado del mundo, no estás solo. Esta ansiedad es una señal de que nuestra humanidad está intacta. De que estamos reaccionando con naturalidad a un mundo irracional.
Debemos sentir profundamente; sin embargo, permanecer en la desesperación no es un lujo que ni nosotros ni el mundo podamos permitirnos. Ahora es el momento de convertir nuestra angustia en pasión, energía y voz. De tejer aún más nuestros esfuerzos colectivos y globales en un ritmo constante que se niegue a ser ignorado. De permanecer unidos y superar las injusticias. De anteponer la preocupación a la crueldad y la valentía a la comodidad.
Mi esperanza para 2026 es que sea un año lleno de solidaridad, imaginación y acción valiente hacia un movimiento de cambio resiliente e impulsado por la gente. Únase a nosotros en Santa Marta. Difunda la palabra sobre una transición justa a través de un Tratado de Combustibles Fósiles en línea. Inicie una campaña local pidiendo a su ciudad o pueblo que apoye el Propuesta Tratado de Combustibles Fósiles. Hay muchas maneras de participar y contribuyen al impulso para una transición rápida, justa y totalmente financiada hacia el abandono de los combustibles fósiles.
KUMI NAIDOO
Presidente de la Iniciativa del Tratado de Combustibles Fósiles