Estimados amigos,
En pocas semanas, regresaré a Santa Marta, Colombia, un lugar con un profundo significado personal para mí. Es un lugar muy querido, donde me casé y donde desde entonces me he convertido en un orgulloso ciudadano de este hermoso país. Es un lugar de alegría, comunidad, resistencia y pertenencia. Y ahora, está a punto de convertirse en algo más: un punto de inflexión histórico para mi generación y la de mis hijos.
Del 24 al 29 de abril, Santa Marta acogerá la primera conferencia diplomática mundial dedicada a la transición hacia fuentes de energía alternativas. No se trata de una cumbre más, sino del inicio de un nuevo camino, liderado por naciones dispuestas a ir más allá de las promesas y enfrentarse directamente a la industria de los combustibles fósiles.
Durante demasiado tiempo, las negociaciones climáticas se han centrado en gestionar los síntomas de la crisis, ignorando su causa fundamental: la proliferación descontrolada de petróleo, gas y carbón. Los combustibles fósiles no solo están calentando nuestro planeta, sino que también están contaminando el aire, impulsando conflictos, endeudando a las naciones y profundizando la desigualdad.
Las guerras en Ucrania y Oriente Medio demuestran lo peligrosa que se ha vuelto nuestra dependencia. Ningún país puede resolver esto solo. Necesitamos una verdadera cooperación internacional —real, justa y equitativa— para asegurarnos de que nadie se quede atrás.
Por eso Santa Marta es importante. Y aquí es donde esperamos impulsar el plan más elaborado que tenemos actualmente para superar esta crisis: un Tratado Global de Combustibles Fósiles. Este es el marco con el que hemos soñado, diseñado y por el que hemos luchado, y Santa Marta es donde podemos empezar a hacerlo realidad.
En Santa Marta, nuestra red tiene un objetivo claro: preparar el terreno para las negociaciones de un Tratado de Combustibles Fósiles. Un tratado podría brindarnos las herramientas que nos han faltado — alivio de la deuda para los países del Sur Global, un Fondo Global para una Transición Justa y compromisos reales para detener nuevos proyectos de combustibles fósiles. Complementaría los acuerdos climáticos existentes con el respaldo legal y financiero necesario para convertir la ambición en acción.
Esta es nuestra oportunidad de construir un futuro saludable, seguro, próspero y verdaderamente justo para todos. Un futuro donde la soberanía energética reemplace la explotación, donde la paz reemplace el conflicto y donde la justicia guíe cada paso de la transición.
En el espíritu de la Sierra Nevada de Santa Marta, considerada por los pueblos indígenas locales como "el corazón del mundo", los convoco a todos a unirse para proteger lo que amamos y construir el futuro que todos merecemos.
Espero que nos apoyen, ya sea instando a su gobierno a actuar, organizándose en su comunidad o compartiendo nuestra historia. Este movimiento está construido por personas como ustedes, y su voz nunca ha sido tan importante como ahora.
Con amor & esperanza,
Alex Rafalowicz
Director, Iniciativa del Tratado de Combustibles Fósiles